Última alteração: 2025-06-17
Resumo
Introducción: este trabajo aborda la aplicación de la Garantía Académica (GA) en los procesos de los Sistemas de Organización del Conocimiento (SOC). En este contexto, se entiende por GA a la determinación de conceptos y de sus relaciones, fundada en los acuerdos alcanzados por los científicos o especialistas en cada ámbito del saber, respecto a la denominación de sus objetos de estudio y sus alcances conceptuales (Barité et al., 2015, p. 77).
Objetivo: sistematizar casos donde especialistas en distintas áreas del conocimiento intervienen en alguna de las instancias que atraviesan los SOC (elaboración, actualización y evaluación), en calidad de usuarios, donde la GA apareciera como componente, independientemente de que fuera mencionada con ese término.
Metodología: revisión bibliográfica de la revista Knowledge Organization, anteriormente International Classification, desde su inicio en 1974 hasta 2017.
Resultados:
En 1991, Neelameghan realizó un estudio de caso en una base de datos de medicina y ciencias médicas. MEDIS fue construida principalmente por especialistas en la materia, tumores y enfermedades hipofisarias, quienes también se encuentran entre los usuarios del sistema (pp. 93-94). El resultado es una base que contiene información similar a las hojas de casos de los pacientes en las consultas, y permite la navegación con relaciones jerárquicas. La forma de ordenar los conceptos sigue el principio de secuencia útil.
En el artículo de Grivel et al. (1995) se habla de la creación de un mapeo que acompañe el descubrimiento de información por parte de los usuarios. Se plantea como conclusión la necesidad de contar con la opinión de usuarios expertos en distintos dominios para que los usuarios puedan ubicar su demanda de información de manera precisa. El papel de los especialistas es destacado.
Beghtol en 2001 escribe sobre Iter, proyecto iniciado y dirigido por académicos del área de la Edad Media y el Renacimiento, para representar conocimiento luego de ver dificultades para ubicar materiales temáticamente. Contaron con el asesoramiento de profesionales de la información en cuanto a representación del conocimiento y la organización de tareas. Las decisiones fueron tomadas por especialistas en las áreas mencionadas, lo que Beghtol denomina garantía de usuario, pero en este caso se trata de usuarios especializados, por lo que también podría considerarse GA. Los especialistas tienen una formación adecuada para la identificación del tema principal de las obras; la indización y clasificación se realizan con especialistas en información.
Golub et al. (2007), en un experimento para la indización automática de documentos sobre ingeniería, aplican un vocabulario controlado en forma de tesauro y un sistema de clasificación. En una de las etapas, enriquecen el vocabulario con nuevos términos, y mencionan la importancia de la verificación de esos términos por parte de un experto. No mencionan la GA, pero la participación de expertos y su importancia aparece explícitamente mencionada. Este caso aporta una posible participación de expertos en la materia para la evaluación de los SOC y su aplicación en una colección acotada, con el fin de mejorar la clasificación e indización automáticas.
En el año 2013, Hjørland hace referencia a un sistema de asociación de palabras en el contexto de la construcción de un tesauro llevado a cabo por Lykke (2002, como se cita en Hjørland, 2013). Si las personas que realizan las asociaciones se consideran expertas y no usuarias, debería hablarse de la construcción de tesauros (trasladable a otros SOC) cuya metodología obtiene conocimiento de expertos, por lo tanto, la aplicación de la GA, aunque no especifica sobre su metodología.
En 2014, Kumar y Nikam presentaron un caso en el que especialistas, en calidad de expertos y de usuarios de una biblioteca, contribuyeron a la selección de terminología para la creación de un glosario, un tesauro bilingüe y un mapa de dominio sobre yoga. Se incluyen consultas a oficiales de investigación, científicos, decanos de división, miembros de la facultad de la universidad de yoga, usuarios de la biblioteca en el campus residencial y los usuarios de los sistemas de información, en el entendido de que son quienes más conocen el dominio.
Wu y Yang (2015) mencionan que las tres validaciones que se pueden realizar sobre un SOC son la estructural, con personas (expertos en el dominio, usuarios) y validación con contenido (categorizar contenido dentro de la taxonomía). En este caso, la GA se aplicaría en la etapa de evaluación de un SOC.
Conclusiones: el concepto de la GA aparece mencionado en un importante número de artículos que no están incluidos en este trabajo por tratarse de aspectos teóricos o abstractos.
Los casos presentados tienen en común el hecho de que los expertos como usuarios pueden realizar grandes contribuciones a los procesos de los SOC. Incluso cuando el SOC se base en otras garantías, la opinión de los expertos es la que finalmente contribuye a resolver cuestiones como las relaciones entre términos, su alcance, su pertinencia y su utilidad.
Los SOC gestionarán la información especializada, por lo que en los casos donde los expertos intervienen pueden enriquecerse: por ser quienes mejor conocen el dominio, y además serán usuarios de esa información, pueden brindar su punto de vista tanto desde su especialidad como desde su rol de usuario.