Última alteração: 2025-06-17
Resumo
Los orígenes de la ética, en tanto disciplina filosófica, se remontan a los sofistas, Socrates, Platón y Aristóteles, quienes le dan a la misma un significado específico, relacionado con conductas buenas y justas, con un alcance universal, y otro más amplio, la llamada ética práctica, que comprende con el mismo sentido, al derecho, la política y la convivencia social. Como señala Höfre, “posteriormente, el sentido de ética se limita a la filosofía moral, que se preocupa ante todo por el aspecto personal de la acción justa, y que pone sustancialmente entre paréntesis la dimensión política y social” (Höfre, 1994, p. 99). Por este camino, hoy el término ‘ética’ refiere tanto a la disciplina que trata del obrar moral, como a esta misma cualidad.
La ética tiene también una vertiente aplicada, que abre el abanico de sus interacciones con el conjunto de las disciplinas, profesiones y especialidades (Beghtol, 2008). La ética aplicada refiere en cada contexto disciplinario al buen hacer científico y profesional, y a la resolución de dilemas de índole ético-moral conforme a principios generales y específicos de actuación. Los códigos deontológicos y éticos de cada profesión enumeran, organizan y promueven esos principios, así como los comportamientos esperados en determinadas situaciones del ejercicio profesional.
En el concierto de las disciplinas, en particular la bibliotecología cuenta con códigos éticos de alcance internacional, como el Código de Ética de la IFLA -International Federation of Library Associations and Institutions- y otros de rango nacional. Estas reglas son la referencia más abarcadora con que cuentan los profesionales e investigadores que se relacionan con la Organización del Conocimiento (OC). No obstante, los códigos no realizan una cobertura total de los principios éticos que deben ser respetados y cumplidos. Algunos códigos se encuentran desactualizados, al tiempo que la rápida evolución de la cultura digital y los nuevos fenómenos de la información presentan nuevos dilemas y exigen nuevas respuestas. En este sentido, cuestiones como las relacionadas con las fake news y las campañas de desinformación exigen ir más allá de las pretensiones de neutralidad y objetividad en los que hacen base varios códigos éticos (Mai, 2013).
Por otra parte, la OC como campo relativamente autónomo dentro de la Ciencia de la Información (CI), además de mantener las orientaciones éticas más generales, ha ido consolidando reglas de ética específicas, sin perjuicio de aceptar directrices que son compartidas entre ambas áreas (Wang, 2019). La naturaleza sensible del trabajo en OC queda manifiesta cuando Lee indica que hay tres influencias predominantes que operan sobre las personas: influencias políticas, influencias éticas, e influencias relacionadas con el acceso de información. (Lee, 2021, 58).
Concomitantemente, Guimarães et al (2005), al establecer una categorización preliminar de valores éticos, a partir del análisis de la literatura del área de CI, presentan una tabla de valores relativos a los usuarios, las organizaciones, la información, la profesión y los profesionales. Dentro del cuadro de categorías son visibles los aspectos éticos que se relacionan a la OC: con relación a los usuarios el concepto de garantía cultural de Clare Beghtol, así como otros valores de importancia indirecta como la búsqueda de la minimización de daños al usuario, y la búsqueda de la equidad, aportaciones estas últimas de Froelich. En cuanto a la información, se menciona el concepto de hospitalidad cultural, también acuñado por Beghtol. En cuanto a la profesión y los profesionales, se mencionan la objetividad en la prestación de servicios, y la separación de las creencias personales del servicio profesional (Guimarães et al., 2005, p. 284).
Además de lo expuesto, ha tenido creciente visibilidad e interés la llamada garantía ética que, como todas las garantías en OC, se constituye en un criterio para la inclusión o exclusión de términos en un sistema de organización del conocimiento, con vistas a la indización. Como enseña Beghtol “the warrant of a classification system can be thought of as the authority a classificationist invokes first to justify and subsequently to verify decisions about what classes/concepts to include in the system” (Beghtol, 1986, p. 110-111). Por tanto, para ser reconocida como tal, la garantía ética debe demostrar que encaja dentro de esta definición.
Objetivo
El objetivo de este trabajo es situar la garantía ética desde una perspectiva crítica en la OC. Ello implica considerar que los especialistas en ética (especialmente la ética aplicada al desempeño profesional y científico) pueden encontrar, en la dinámica de la investigación interdisciplinaria y en OC, un espacio de interés común con relación a la creación de sistemas de organización del conocimiento, y a los procesos de clasificación e indización de documentos, información y datos. La perspectiva crítica identifica las características de identidad de la garantía ética en relación a las otras garantías, así como la identificación de elementos teóricos y metodológicos, y su implicación con los procesos y sistemas de organización del conocimiento.
Metodología
La investigación es cualitativa y se apoya en dos enfoques: uno descriptivo, en el que se analizan los elementos que se relacionan de modo directo o indirecto con la garantía ética, incluso sin nombrarla como tal. Y, concomitantemente, un enfoque crítico de esos textos, que contribuya con una valoración de los elementos encontrados en la investigación. Las fases metodológicas que se han cumplido son las siguientes:
i) Revisión de literatura sobre garantía ética. El corpus se integra con artículos y textos de ponencias ubicados en colecciones de las revistas científicas Knowledge Organization e International Classification, y la serie Advances in Knowledge Organization. Las revistas son los órganos oficiales de la International Society for Knowledge Organization (ISKO). También lo es la serie Advances in Knowledge Organization, que recoge las ponencias presentadas a las conferencias internacionales bienales de ISKO. Integran también el corpus otros trabajos ubicados en las referencias de los artículos y ponencias aludidos. Se incluyen en el corpus tanto aquellos trabajos que explícitamente se centran en la garantía ética, como los que refieren a ética en la representación del conocimiento, ética de la información, ética en los estándares, y aspectos éticos en el ejercicio profesional en bibliotecas y archivos, en la medida en que se encontraron referencias a los aspectos éticos relacionados con la OC. El trabajo de revisión de literatura se detendrá cuando los resultados de la búsqueda comenzaron a ser notoriamente redundantes. Por encontrarse el corpus en construcción todavía, el presente trabajo es un avance de una investigación en curso, y por tanto solo se han usado en este avance las obras que son mencionadas en las referencias bibliográficas.
ii) Formulación de las preguntas que identifiquen y caractericen los elementos identitarios de la garantía ética, tanto teóricos como metodológicos, y su relación con otras garantías. Estas preguntas son:
¿Qué entienden los autores que es la garantía ética? ¿Cuáles son los principios y elementos teóricos que definen la identidad de la garantía ética? ¿Cuáles son los principios y elementos metodológicos que definen la identidad de la garantía ética? ¿Con cuáles otras garantías es vinculada la garantía ética? ¿Cuáles son las contribuciones posibles de la garantía ética en relación con los procesos y los sistemas de organización del conocimiento?
iii) Análisis crítico de los textos, a partir de la extracción de segmentos textuales y el análisis de contenido como herramientas, bajo la condición de que esos segmentos textuales ofrecieran algún tipo de respuesta a las preguntas formuladas.
Resultados
¿Qué entienden los autores que es la garantía ética?
El término ‘garantía ética’, acuñado en el año 2002, se caracteriza por su relativa novedad, lo que conlleva el escaso tratamiento y estudio en la literatura y, por ende, el insuficiente reconocimiento del concepto. Es curioso comprobar que no existe al momento una definición clara del concepto, ni siquiera por parte de su acuñadora Beghtol, quien en su trabajo fundacional se dedica a fundamentar la necesidad de una ética de la representación temática, basada en los componentes éticos comunes de la globalización cultural y de los sistemas de organización del conocimiento. En esa intersección, encuentra “a multiethical foundation that would constitute an ethical warrant for globalized knowledge representation and organization systems” (Beghtol, 2002, p. 513). A continuación, esta autora sostiene su propuesta de garantía ética sobre tres premisas: (1) la representación temática y los sistemas de organización del conocimiento deben estar basados en principios éticos; (2) los contextos éticos de la globalización cultural podrían influir en el diseño de los sistemas de organización del conocimiento; y (3) cualquier discusión contiene preferencias éticas que pueden o no ser explícitas y deseables (Beghtol, 2002, p. 513).
Zamboni se apoya en estas ideas para afirmar que la “justificación para decisiones sobre terminología y estructura deben tener una fundamentación multiética, que requiere que sean evitadas las representaciones tendenciosas en sistemas de información” (Zamboni, 2018, p. 148).
Bullard por su parte, presenta dos posturas interesantes. En la primera manifiesta que “ethical warrant is less a material for classification design than a position on the responsibility of the designer in applying any type of warrant” (Bullard, 2017, p. 81). La segunda es que plantea varias interrogantes a ser contestadas para identificar espacios donde sea necesaria una mirada ética para ajustar procedimientos: To consider ethical warrant as an input to the system means interrogating the bias and impact of all other inputs; does the collection use outdated and discriminatory language? Is the diversity of our user community represented by our search logs? Do our aggregate methods of analysis obscure minority concerns? How do we identify experts, and should we address divergence from the consensus view? (Bullard, 2017, p. 81).
¿Cuáles son los principios y elementos teóricos que definen la identidad de la garantía ética?
Dentro de los cuatro abordajes epistemológicos y metodológicos propuestos por Hjørland (2003, 2005) para encuadrar la investigación en KO -empirismo, historicismo, racionalismo y pragmatismo-, la garantía ética encaja claramente en la postura pragmatista porque se apoya en valores (Bullard, 2017, p. 86) para favorecer una representación temática adecuada del contenido de documentos, en especial cuando existen comunidades o expresiones culturales minoritarias o minorizadas.
La aplicación de la garantía ética puede evitar la exclusión, la tergiversación o la representación inadecuada de contenidos (Lee, 2021, p. 3). También puede interceder en las diferencias o los conflictos entre usuarios de comunidades locales o minoritarias, y los responsables de ciertos estándares en OC (Lee, 2021, p. 41).
En el sentido indicado Lee propone abogar por “ethical classifications, multi-perspective knowledge organization systems, and inclusive data representations that value culture and context” (Lee, 2021, p. 2).
¿Cuáles son los principios y elementos metodológicos que definen la identidad de la garantía ética?
Es recurrente en el corpus estudiado, la referencia a la hospitalidad cultural como abordaje metodológico apto para incorporar una perspectiva ética en esquemas de clasificación. El concepto también fue acuñado por Beghtol en 2002, y puede ser visto como una cualidad que deben tener los sistemas de organización del conocimiento, para integrar términos propios de una cultura o relativos a actitudes, conocimientos y prácticas culturales de una comunidad, dentro de un esquema general. Como señalan Choi et al. (2022), el concepto de hospitalidad cultural constituye “an approach to improve information systems by providing ethical resource descriptions and access” (Choi et al., 2022, p. 554). De este modo, “cultural hospitality refers to the ability of a system to connect existing knowledge with perspectives, expectations, and assumptions from different cultures and users” (Choi et al., 2022, p. 554).
De este modo, es posible atender las necesidades informacionales de usuarios de diferentes culturas, de una manera equitativa, y con un acceso al conocimiento enmarcado en determinadas pautas éticas (Lee, 2021, p. 33).
La noción de hospitalidad cultural complementa y extiende la idea de garantía cultural, pues permite incorporar perspectivas y conocimientos de diferentes culturas. Y conecta, por tanto, a la garantía cultural con la garantía ética (Beghtol, 2002; Lee, 2021; Choi et al., 2022).
¿Cuáles son las contribuciones posibles de la garantía ética en relación con los procesos y los sistemas de organización del conocimiento?
La aplicación de la garantía ética puede ayudar a controlar sesgos en las clasificaciones (Lee, 2021, p. 14), tanto en favor de una cultura hegemónica, como en favor de religiones, etnias, género o corrientes de pensamiento que son privilegiadas en su tratamiento sin argumentaciones convincentes.
También permite identificar y sustituir formas de lenguaje discriminatorio u obsoleto.
Por otra parte, los sistemas universales son, por su misma naturaleza, generalistas y no tienen un desarrollo suficiente para asuntos de importancia local o regional. Como señala Bullard, “to the extent that the collections and users of classification systems are increasingly international and diverse, consensus warrant is more difficult to apply and more likely to privilege the viewpoint of one set of users at the expense of another” (Bullard, 2017, p. 81).
En sentido general, cuando se plantean nuevos enfoques éticos, se trabaja por la deconstrucción del pensamiento y el predominio de formas culturales hegemónicas, en particular, por la deconstrucción de las modalidades más cuestionables de hegemonía (García Gutiérrez 2007).
¿Con cuáles otras garantías es vinculada la garantía ética?
La respuesta a esta pregunta es unánime en los autores consultados: con la garantía cultural. De hecho, muchos de los elementos que se consideran capitales para la instrumentación de formas de la garantía cultural en los procesos y sistemas de organización del conocimiento, coinciden con aspectos o fundamentos éticos: la necesidad de representar las culturas menores o sojuzgadas por otras, y de representarlas desde sus propias perspectivas y necesidades (Doyle, Lawson and Dupont, 2015; Barité y Rauch, 2020; Choi, 2022).
La garantía cultural trabaja con conceptos que se apoyan en valores y en símbolos, atravesados por una dimensión ética. Por ello, Bullard sostiene que el factor ético está naturalmente inserto en la garantía cultural. Dicho de otro modo, sin una mirada ética no es posible operacionalizar la garantía cultural (Bullard, 2017, p. 86).
La garantía cultural conduce además a una ética del respeto: respeto por las particularidades culturales y las determinaciones de una comunidad, por la integridad cultural de las minorías, por la diversidad de creencias, por los principios de igualdad o equidad de género, y por la visibilidad de los ecosistemas culturales desde perspectivas no hegemónicas. En la garantía cultural se expresan valores universales visibles en las culturas locales, que cada vez más se asocian a los procesos de construcción de ciudadanía, de inclusión social y de democracia civil, política y económica.
Conclusiones
La preocupación por la necesidad de orientaciones éticas en los diferentes espacios que forman parte del territorio disciplinario de la CI ha estado presente a lo largo de todo el siglo veinte, de una manera un tanto implícita. Sin embargo, esta inquietud se ha intensificado en el correr del presente siglo, posiblemente por los nuevos desafíos planteados por la revolución tecnológica y su impacto en el mundo de los datos, la información y la documentación.
Autores como Beghtol en Europa, Guimarães en Latinoamérica y Choi y Bullard en América del Norte han pavimentado el sendero en el área de la OC, aportando orientaciones teóricas y metodológicas.
Parece haber consenso en que existen cuestiones éticas generales y comprensivas de toda la CI, que están relacionadas, por ejemplo, con la mediación entre usuarios y documentos, el tratamiento de la información y la promoción a su acceso, la integridad de las colecciones documentales y el respeto profesional por las diversidades culturales. Más recientemente, se han dado posiciones activas en el combate a la desinformación y a fenómenos como las fake news, como formas de contribución a la construcción de ciudadanía y el apoyo a los procesos democráticos. Se trata de una forma de ética aplicada que toma en consideración los aspectos interdisciplinarios del campo.
En este contexto, la garantía ética constituye un enclave situado dentro de la OC que, en conjunto con otros perfiles éticos que inciden en la representación temática, ofrece premisas, principios y orientaciones, que atraviesan todos los procesos de clasificación, indización y resumen, y la creación de sistemas de organización del conocimiento.
Lo que parece sugerir los resultados de la presente investigación en curso, es que no existe una garantía ética como tal, sino que constituye un enfoque transversal a las otras garantías. Más allá del lazo directo entre garantía ética y garantía cultural, lo cierto es que la garantía literaria o la académica también necesitan de enfoques éticos que eviten la representación temática mediante expresiones inconvenientes, ofensivas, o tendenciosas.
Quizás sea excesivo afirmar que, en el concierto de las garantías la garantía ética pone en duda su misma identidad, en la medida en que todas y cada una de las garantías restantes (la literaria, la de usuario, la académica y las otras), no pueden sostenerse sin un fundamento ético que es común a todas. Es posible que, más que una garantía ética sustantiva debería profundizarse el estudio de aquellos fundamentos éticos comunes, que den soporte y orientación a todas las garantías, ya que en definitiva ninguna podría subsistir sin dichos fundamentos. Valga esa hipótesis (ya avizorada por Beghtol en 2002, sin dejar de aceptar que en los procesos de aplicación de la garantía cultural es donde más parece necesario utilizar referenciales éticos para asegurar representaciones temáticas satisfactorias para culturas particulares, con énfasis en territorios, etnias, género, religión, escuelas artísticas, especificidades jurídicas y subculturas en general.
Referencias
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